De periodistas panqueques, putas y otras yerbas


La historia del periodismo argentino es tan rica que podría acompañarse con un vermú y aceitunas negras.

El periodismo es un oficio noble, que requiere una auténtica vocación de servicio, pero que lamentablemente ha vendido perdido credibilidad con el paso del tiempo y merced a los grandes grupos económicos que se creen los dueños de las noticias. Y de los gobiernos.

Mariano Moreno, fundador del semanario La Gazeta de Buenos Ayres apenas concluida la Revolución de Mayo, si viviera, se pegaría un tiro con una tapa de diario calibre 38 ante tanta escena deprimente y demagógica que mal actúan muchos periodistas que, en la mayoría de los casos, causan vergüenza ajena. Periodistas que actualmente disfrutan del aire que se solventa de intereses dudosos.

Y si hablamos de intereses periodísticos, como un resorte aparece la imagen de Bernardo Neustadt, panqueque y mercenario como pocos. Neustadt pudo haber sido, sino lo fue, el paradigma del periodista enviciado y conspirador. El propio conductor de Tiempo Nuevo, confesó antes de fallecer y sin que hiciera falta, que él era capaz de ofrecer sus servicios periodísticos a quien mejor le pague. Curiosamente, las mejores ofertas que recibió Neustadt, siempre provinieron desde los sectores más enérgicos de la derecha.

Como si se tratara de una pésima broma del destino, la muerte de Neustadt ocurrió un 7 de junio, casualmente la misma fecha en que falleció Mariano Moreno y paradojas mediante, día en el cual el primer Congreso Nacional de Periodistas realizado en 1938, estableció como el Día del Periodista.

A pesar de esta inoportuna coincidencia, comparto absolutamente el comentario que anónimo planteó en mi artículo anterior. Comprendo y apoyo categóricamente su espíritu conciliador, pero una cosa es tener que parar la olla y otra muy distinta es prostituirse venderse al mejor postor.

Algo a lo que actualmente, se han acostumbrado muchos periodistas que se la dan de honestos, mientras suelen revolear la carterita en redacciones y despachos oficiales, donde el amiguismo y la parcialidad se paga muy, pero muy bien.

Gracias por leer.

Fuente: http://amelioluna.blogspot.com.ar/2010/05/de-periodistas-panqueques-de-putas-y.html

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